De todos modos, aún no es seguro que Cruzados decida traer refuerzos para el final de la temporada.

A comienzos de año, dejaron Universidad Católica César Fuentes (partió a Colo Colo), Carlos Lobos (se fue a Everton como parte de pago por el traspaso de Edson Puch) y Jeisson Vargas (no fue tenido en cuenta por Holan y llegó a Unión La Calera).

En consecuencia, la zona de volantes de la UC quedó diezmada, considerando además que Francisco Silva estaba recuperándose de la fractura de tibia y peroné sufrida en septiembre de 2019. Y, aunque los meses pasaron y el elenco de Ariel Holan se las arregló para no pasar mayores zozobras, los últimos partidos reflejaron lo corto del plantel.

Frente a la Universidad de Concepción y Curicó, el técnico argentino improvisó a Diego Valencia como mediocampista interior, tomando en cuenta que José Pedro Fuenzalida y César Pinares estaban con La Roja, y que Luciano Aued no está disponible por lesión. El jueves pasado, en La Granja, volvió a dejar a Diego Buonanotte en la banca y apostó por Gastón Lezcano para acompañar a Ignacio Saavedra y el “Pollo”. La movida, obviamente, no resultó en ninguno de los duelos.

Por lo mismo, y mientras continúa meditando la decisión de si inscribe o no a Jaime Carreño para la segunda rueda, quien para comenzar el 2020 había partido a préstamo a Oriente Petrolero, y rescindió su contrato por la pandemia, el ex entrenador de Independiente apunta a reforzar la línea media de acuerdo a lo señalado este lunes por el CDF.

Tres son las incorporaciones que se pueden realizar para el cierre de la temporada, aunque según indica el medio nacional, no es del todo seguro que Cruzados se la juegue por traer caras nuevas, por lo que habrá varias conversaciones con Holan antes de tomar la determinación. De momento, la prioridad es ver cómo reemplazar a “Luli” el jueves, en el cierre de la fase grupal de la Copa Libertadores ante Inter de Porto Alegre.