La UC de Holan registra el mejor arranque en un torneo desde el Clausura 2005

Los Cruzados han ganado seis de sus siete partidos iniciales, mismos números que el elenco de Jorge Pellicer.

Más allá del complejo inicio en la Copa Libertadores, con dos derrotas en igual cantidad de presentaciones, en el plano local Universidad Católica sigue siendo el equipo a vencer.

Con la victoria de este sábado ante Cobresal, los pupilos de Ariel Holan igualaron el mejor arranque en un torneo, que tenía la Católica de Jorge Pellicer en el Clausura 2005.

Aquel semestre, que terminó con el título, La Franja venció a Audax (4-0), Coquimbo (1-0), Temuco (2-0), Wanderers (2-0), Puerto Montt (1-0) y Cobreloa (2-0). Recién en la séptima fecha se cortó la racha triunfal, con un empate 0-0 como locales ante Deportes Concepción.

La escuadra del argentino, en tanto, igualó con La Calera (1-1) y venció a Wanderers (3-0), O’Higgins (3-2), Antofagasta (3-2), Colo Colo (2-0), Iquique (3-1) y Cobresal (1-0). De todos modos, vale mencionar que además tiene un partido pendiente ante Unión Española.

Punteros exclusivos: La UC se quedó con un valioso triunfo ante Cobresal

Luciano Aued marcó la única cifra de un compromiso muy trabajado para los pupilos de Ariel Holan.

Sabiendo que no habrá Libertadores la próxima semana, y que quizás el fútbol chileno se detenga en los días que vienen por el Coronavirus, para la UC era primordial ganarle a Cobresal.

Lejos de brillar futbolísticamente, los pupilos de Ariel Holan se sacaron las balas de la derrota ante América de Cali con un sufrido triunfo por la cuenta mínima en El Salvador.

Fue el cuadro local el que tuvo la primera ocasión clara, tras un despeje fallido de Raimundo Rebolledo. Juan Carlos Gaete se fue mano a mano, pero Matías Dituro estuvo impecable para atajar con el pie.

Poco a poco, la UC fue dominando el control de la pelota con la movilidad de César Pinares y la claridad de Luciano Aued y Marcelino Núñez, quien además estuvo muy bien en la marca de Marcelo Cañete. La oportunidad más clara llegó luego de un centro de Alfonso Parot, que Fernando Zampedri no aprovechó en área chica.

No pasó mucho más en el primer lapso, y en el arranque del segundo tiempo el técnico argentino puso a Diego Buonanotte buscando más fútbol y desequilibrio individual.

Y el “Enano” retomó en parte el nivel de 2016 y 2018, porque le cambió absolutamente la cara al ataque estudiantil. Una vez que entró Diego Valencia por Pinares, se centralizó y le creó muchas complicaciones al mediocampo de los “mineros”.

Cobresal tuvo dos chances claras de contrataque, pero Felipe Reynero no pudo batir a Dituro con dos remates desde dentro del área. En el otro arco, Buonanotte remató al palo y Núñez estuvo cerca con un tiro libre.

Hasta que vino el ansiado gol y el desahogo cruzado. Desde la izquierda, el volante argentino encaró hacia el centro y encontró libre a Aued, quien con un zurdazo colocado marcó el único gol.

A la espera del choque entre Curicó y La Calera, la Católica sigue liderando en exclusiva el Torneo Nacional 2020 con 19 unidades y un partido pendiente.

“Jano” Osorio: “Haber sido campeón ante Colo Colo y la U fue lo mejor de mi carrera”

El ex volante conversó en exclusiva con Radio de la Cato sobre sus dos títulos, los entrenadores que tuvo y el actual momento del bicampeón chileno.

Por Alberto Stephens

No se formó en Universidad Católica, pero los hinchas lo queremos como si hubiera jugado toda la vida en el club. Es que Alejandro Osorio no solo fue campeón, si no que uno de los jugadores más regulares de los últimos años.

El ex volante, quien vive en Rancagua, conversó en exclusiva con Radio de la Cato sobre su paso por el club, los títulos que consiguió y el momento actual del bicampeón nacional.

¿Cómo se dio tu llegada a la UC?

“Yo ya había hecho todo un proceso en O’Higgins, desde las inferiores hasta debutar en el primer equipo. A mí siempre me gustó el juego de la Católica, hicieron una oferta y me compraron. Estaba muy emocionado porque era un paso muy importante para mí”.

Te tocó estar el 96 con Manuel Pellegrini primero y Fernando Carvallo después. ¿Cómo los recuerdas?

“Los recuerdo gratamente, fueron dos muy buenos técnicos. Si tenían diferencias: Manuel era más riguroso y estricto, pero tremendamente profesional. Fernando era más cercano al jugador y muy de piel. Siempre te daba la confianza para jugar”.

¿Cómo viviste y recuerdas tu primer título y esa final del Apertura 97 contra Colo Colo?

“Inolvidable. Era un tremendo plantel que el teníamos. Había muchos seleccionados chilenos, el “Beto” Acosta que había jugado por Argentina y también campeones de la Copa Libertadores con Colo Colo. Era difícil jugar por los nombres de experiencia que estaban, pero pude ser aporte y Fernando me dio la posibilidad de jugar ambas finales”.

En ese medio campo, te tocó compartir con históricos como Mario Lepe, Nelson Parraguez y Ricardo Lunari…

“Imagínate lo que era, porque también estaban Jaime Pizarro y Lucho Pérez, que habían ganado la Libertadores. Fue muy grato estar con jugadores de mucha experiencia y calidad. Uno en su minuto no dimensionaba lo que era estar con ellos, pero aprendí mucho”.

Al semestre siguiente pelearon el título con Colo Colo, y en 1998 y 1999 no pudieron ser campeones. ¿Qué le falto a esos planteles para ser más competitivos?

“En esos tiempos el fútbol chileno era muy competitivo, los planteles eran muy parejos. El segundo semestre del 97′ teníamos todo para ser campeones, pero ciertos detalles nos pasaron la cuenta”.

Te tocó también jugar Copas América. ¿Cuánto te ayudó tu paso por la Selección?

“Jugué las del 97′ y 2001. Fue una bonita experiencia, eran tiempos difíciles en la selección porque no habían buenos resultados. A mí me tocó jugar en todas las selecciones juveniles y jugar en el equipo adulto siempre es especial”.

Partiste a Estudiantes y después estuviste en Portugal. ¿Cómo recuerdas tu estadía en el fútbol extranjero?

“Recuerdo que iba a préstamo por seis meses a Argentina. Tenía que ganarme un puesto y demostrar que podía jugar para que me compraran. Gracias a Dios anduve muy bien y compraron la mitad de mi pase. Fueron muy bonitos esos tres años, el nivel del fútbol argentino es superior al chileno y nos tocó competir con planteles estelares como los de Boca y River. Tuve un problema contractual y ahí partí a Portugal”.

¿Cómo se da tu retorno a la Católica?

“En Portugal arranqué muy bien, jugando y convirtiendo goles. Después no tuve tantos minutos y quizás me faltó fuerza para quedarme. Pero quería volver, a uno le cuestan ciertas cosas cuando está lejos, y no me sentía cómodo. Siempre tuve muy buena relación con Andrés Tupper, un dirigente fenomenal, y en solo una semana arreglamos mi vuelta. Estaba demasiado contento”.

Te tocó estar en el primer semestre del Apertura 2004, donde los resultados no fueron buenos con Óscar Garre…

“Sí, la verdad es que hicimos partidos muy malos. Perdimos siete de nueve, no nos salía nada y no nos resultaba lo que queríamos en cancha. Lamentablemente me lesioné después, me corté los ligamentos y estuve cerca de 10 meses fuera”.

¿Cuáles son tus recuerdos de Jorge Pellicer?

“Le dio otra impronta al equipo en un momento en que necesitábamos cambios. Empezó a darle confianza a los más jóvenes, y los resultados llegaron. El segundo semestre se trajeron nombres importantes y pudimos ser semifinalistas, pero la perdimos en penales con Unión”.

¿Qué tan duro fue perder las dos semifinales en penales contra Unión?

“Fueron muy dolorosas. Había plantel para ser campeón porque veníamos de hacer dos muy buenas campañas. Los playoffs eran injustos y a nosotros nos costaron caro, porque además la Unión siempre ha hecho buenos partidos en San Carlos”.

El segundo semestre del 2005 fue inolvidable, con el título del Clausura y la semifinal de la Copa Sudamericana. ¿Qué fue lo mejor de ese plantel para destacar nacional e internacionalmente?

“La unión de grupo. Nos llevábamos todos muy bien, y eso pasa cuando se consiguen buenos resultados. Sabíamos que no podíamos perder otra semifinal, teníamos un equipo sólido y Jorge tuvo claro lo que quería. Hace rato que no avanzábamos en torneos internacionales y esa Sudamericana la jugamos muy bien. Casi dejamos al campeón afuera, se perdió con el mejor equipo que fue Boca. Nos ganaron por experiencia más que por fútbol”.

Compartiste con Jorge Ormeño, Pancho Arrué, Darío Conca y a veces alternabas con el “Chapa” Fuenzalida. ¿Cómo los motivaba Pellicer?

“Siempre tuvo un trato muy afable con todos. Era un plantel corto y jugaban casi siempre los mismos. El equipo salía de memoria y las variantes también. Nos tenía a todos motivados grupal y personalmente, y con eso nos fue sacando rendimiento”.

¿En qué momento te enteraste que ibas a ser titular en la final de vuelta ante la U?

“Casi de inmediato tras la final de ida. Como se jugaba cada cuatro días (domingo y jueves), nos habló altiro a mí y a Albert (Acevedo) y nos dijo que íbamos a entrar para jugar con línea de cuatro. Nos dio la confianza y nos remarcó nuestra experiencia y aporte al equipo”.

Más allá de que no sirvió para ser campeón invicto, ¿ese gol en la final de vuelta es el más importante de tu carrera?

“Sin duda. Era una final contra el clásico rival, con un Nacional lleno. Lamentablemente un error arbitral nos costó el partido y nos obligó a definirlo en penales”.

¿Cómo viviste esa definición y cómo viste al grupo antes de los penales?

“Uuff, estaba muy nervioso. El “Chapa” me había reemplazado y pensaba que otra vez estábamos sufriendo por los penales. Hubiera sido muy injusto perderla por todo lo que habíamos hecho. Me tranquilicé cuando vi que los que iban a patear se notaban convencidos. Ahí yo me convencí de que la ganábamos”.

Al semestre siguiente vivieron la dolorosa eliminación en la Copa Libertadores, con la agónica derrota ante Tigres en México…

“Fue completamente ilógico. Con 10 puntos casi siempre clasificas, y quedamos afuera de forma increíble. El “Tati” había atajado un penal y sobre el final tuvimos el gol en una jugada de “Edu” Rubio con el “Polo” Quinteros. No pudimos cerrar la clasificación y en el último minuto nos hicieron el gol. En solo instantes se nos fue todo al tacho de la basura”.

Con esa eliminación y la caída en los cuartos del Apertura 2006 ante la U, ¿sientes que comenzó a cerrarse el ciclo de Jorge Pellicer?

“Más que el proceso de Jorge, me pareció que algunos jugadores ya debían partir. Hay ciclos que deben cerrarse, estábamos dolidos y se necesitaba una renovación. Yo fui uno de los que partí, y valoro que mi salida haya sido amistosa”.

¿Cómo se dio tu partida del club?

“Fue muy sencilla y amistosa. Hablé con los dirigentes, viví tres años maravillosos y sentí que mi etapa estaba terminada. Uno sabe que los procesos terminan y era el momento de salir”.

Fuiste campeón en dos procesos distintos. ¿Qué tan importante fue la UC en tu carrera y qué tan identificado te sientes?

“Muy identificado. Haber sido campeón ante Colo Colo y la U fue lo mejor de mi carrera, fui bicampeón con el equipo que quiero, más allá de mi formación en O’Higgins, y siempre estaré agradecido de la UC. Los mejores momentos de mi vida los pasé ahí”.

¿Cómo has visto a la Católica actual?

“Muy bien, el trabajado liderado por el “Tati” ha tenido buenos resultados en los últimos años. Han contratado bien y han traído buenos entrenadores que han sacado lo mejor de los jugadores para ser campeones. Veo un club sólido que está muy bien aspectado en el campeonato nacional. Ojalá internacionalmente pueda volver a destacar”.

Muchas novedades tendrá la UC para recibir al América de Cali

La principal será la inclusión de Raimundo Rebolledo por el lesionado José Pedro Fuenzalida.

Tras la derrota ante Inter de Porto Alegre, Universidad Católica está obligada a vencer al América de Cali este martes en la Copa Libertadores.

Los Cruzados recibirán a los colombianos a partir de las 19:15, y lo harán con una baja muy sensible: José Pedro Fuenzalida.

El capitán se lesionó en la práctica de este lunes, según informó Directv, y no será parte de la convocatoria para el duelo del martes.

Además, Ignacio Saavedra irá a la banca por decisión lesión, y Valber Huerta cumplirá su suspensión por la expulsión en Porto Alegre.

Holan, en consecuencia, mandará a la cancha a Matías Dituro; Raimundo Rebolledo, Tomás Asta-Buruaga, Benjamín Kuscevic, Alfonso Parot; Marcelino Núñez, Luciano Aued, César Pinares; César Munder, Fernando Zampedri y Edson Puch.