Los Cruzados vencieron 2-1 a Inter y, en los descuentos, Gremio le igualó a América de Cali para eliminar de todo a los colombianos.

El fútbol chileno, en los últimos años, nunca había tenido suerte en torneos internacionales. Eso cambió este jueves, porque en un final increíble la UC sacó pasajes a la Copa Sudamericana.

La historia ante Inter de Porto Alegre arrancó torcida. Los pupilos de Ariel Holan perdían rápidamente el balón, tenían pocas transiciones ofensivas y eran constantemente presionados en su campo por un intenso cuadro brasileño.

Aunque, como suele suceder en el fútbol, el que menos había hecho casi se pone en ventaja con un zapatazo de César Pinares al palo. Pocos minutos después sí llegó la justicia a San Carlos, porque una mano del propio volante fue transformada en gol desde el punto penal por Andrés D’Alessandro a los 24′.

Sin embargo, la reacción del bicampeón nacional fue inmediata. Entre José Pedro Fuenzalida e Ignacio Saavedra recuperaron en tres cuartos de cancha y la pelota le quedó a Fernando Zampedri. El “Toro” encaró y su remate, tras rebotar y hacerle un globito a Marcelo Lomba, se metió suave en el arco para el 1-1 en los 26′.

Siguiendo la tónica de los últimos partidos, el técnico argentino no hizo cambios y se la jugó con los titulares para intentar ganar en los segundos 45′, aunque a comienzos del segundo tiempo llegó el balde de agua fría con el gol de América de Cali ante Gremio.

Poco a poco, y pese a que la visita hizo los cinco cambios, la Católica se fue acomodando y generando peligro, como en un remate de Raimundo Rebolledo que pasó pegado al palo. La necesidad de vencer obligó a la UC a dejar espacios, y casi lo paga con la eliminación.

Fuenzalida y Germán Lanaro no se hablaron, Matías Dituro salió mal tras un pase del “Chapa” y Valber Huerta salvó en la línea a los 73′. Segundos más tarde pudo llegar la alegría, pero Zampedri falló un control en área chica y desperdició una ocasión inmejorable.

Pero el ex Rosario Central, la figura de la noche, no bajó los brazos y, tras una gran jugada de Edson Puch, anotó de chilena el 2-1 al minuto 90. Con el pitazo final del argentino Mauro Vigliano, faltaba el milagro en Porto Alegre. Y llegó cuando La Franja estaba en el camarín.

De Souza, pasados los 100 de partido, anotó el 1-1 definitivo, que metió a Gremio a octavos como primero del grupo E, dejó a Universidad Católica tercera con siete puntos, y eliminó al elenco colombiano de toda competición continental.