Fernando Zampedri y Luciano Aued anotaron en un triunfo muy trabajado en Montevideo.

En estas instancias, el buen juego puede quedar, a veces, en segundo plano en la búsqueda de resultados. Con esa fórmula, Universidad Católica se trajo de Uruguay, ante River Plate, una victoria que dejó encaminada su clasificación a cuartos de final de la Copa Sudamericana.

La Franja comenzó de muy buena forma en Montevideo. Ignacio Saavedra y Luciano Aued se adueñaron del medio campo, y Edson Puch generaba mucho daño con su gambeta por izquierda. No extrañó, entonces, la apertura de la cuenta a los 9′.

Siguiendo con su racha de pases gol, Diego Buonanotte centró en un tiro libre y Fernando Zampedri conectó una sensacional volea para el 1-0. El dominio de la UC continuó, y pudo aumentar en dos ocasiones: El “Enano” definió mal una contra, y el “Toro” sacudió el palo izquierdo con un potente derechazo.

Poco a poco, la escuadra “charrúa” adelantó líneas y logró complicar con la movilidad de su “joya”: Matías Arezzo, quien obligó a una buena respuesta de Matías Dituro en el primer palo. Con algunos pelotazos, los locales fueron ganando terreno, aunque sin ocasiones claras de gol. Fue por un error arbitral que llegaron al 1-1.

José Méndez, de irregular cometido, concedió un córner pese a que la pelota había salido en primera instancia. Eso lo aprovechó River, en el segundo tiro de esquina, igualando con un potente cabezazo de Sebastián Piriz a los 45′. Y pudieron irse arriba al descanso, pero Dituro estuvo sencillamente notable para sacar con el pie el derechazo de Arezzo.

Hubo un cambio obligado en el segundo lapso: Diego Valencia salió por un contuso Zampedri, quien tuvo un fuerte choque de cabezas con Guzmán Rodríguez. El argentino tuvo unos 45 minutos de alto nivel, picando al espacio, asociándose con sus compañeros y aguantando a la potente zaga local.

Ariel Holan, a diferencia de otros partidos, hizo rápido dos modificaciones más: Mantuvo el 4-3-3, con Rebolledo en el lugar de Marcelino Núñez, pasando José Pedro Fuenzalida al medio, y con Gastón Lezcano reemplazando a Buonanotte.

River fue superior en esos primeros 20 minutos de la segunda mitad, teniendo la opción del 2-1, pero Dituro le ganó por tercera vez el duelo a Arezzo. Con escasa tenencia de pelota, sin creatividad, y apostando a los pelotazos y a alguna acción individual, la Católica prácticamente no complicó en ese tramo.

Hasta que una falta a Lezcano posibilitó un tiro libre cerca del área. Fuenzalida centró, Tomás Asta-Buruaga pivoteó y la pelota dio en la mano de un central. Penal, el que el Luciano Aued convirtió con un remate suave y al medio, que estuvo cerca de ser contenido por Gastón Olveira en los 70′.

Con el excelente trabajo de “Catuto”, “Tomy”, Alfonso Parot (impecable partido de ambos centrales) y Juan Cornejo en la zona defensiva, más el apoyo de Saavedra (otra vez la rompió el volante), Los Cruzados aguantaron y despejaron cada balón aéreo que llegó en los instantes finales. Y pudo liquidar la serie, pero Cornejo se encontró con la buena respuesta del arquero local en la última contra del partido.

De este modo, el bicampeón chileno arrancará la revancha, el próximo jueves a las 21:30, con la ventaja y la primera opción de seguir avanzando en el certamen continental. En una parada brava, y sin algunas piezas claves, la UC demostró su jerarquía y potencial.