El elenco local se impuso por 2-1, gracias a un doblete de Joe Abrigo.

Lo había dicho Ariel Holan tras la sufrida victoria ante Cobresal del domingo: “No somos un equipo robot que no perderá nunca”. Y eso ocurrió este miércoles, pues Universidad Católica cayó en su visita a Coquimbo por 2-1.

Desde el arranque, el equipo local impuso los términos mediante una presión alta, el manejo de balón de Fernando Manríquez y la movilidad en los costados de Juan Carlos Espinoza, John Salas, Rubén Farfán y Joe Abrigo.

A La Franja le costó mucho acomodarse, porque en el medio Marcelino Núñez y Luciano Aued no entregaban salida clara ni tampoco desmarques, lo que nuevamente provocó que el desnivel tuviera que venir de los pocos arranques individuales de Edson Puch.

El cuadro “Pirata”, que pasó susto con un tiro libre de Fuenzalida y remates desviados de Núñez y Lezcano, avisó con dos llegadas por la derecha: Una la despejó Lanaro y la otra la contuvo Dituro.

No fue de extrañar, entonces, que en ese sector armaran la jugada del 1-0. Diego Aravena metió el centro y Abrigo anticipó al “Chapa” para convertir en los 38′.

Para comenzar el segundo tiempo, Holan sacó al lesionado Ignacio Saavedra y dispuso el debut de Juan Fuentes. Sin el “Nacho”, el equipo perdió equilibrio y el primer pase, porque el ex O’Higgins tuvo muchos problemas para iniciar los ataques.

Con Puch muy bien marcado, Aued y Núñez con pocos espacios, y un Lezcano absolutamente intrascendente, el gran damnificado fue Fernando Zampedri, a quien solo Parot lo buscó en un par de centros.

Tras desperdiciar un par de contras en los pies de Abrigo y Cristofer Salas, el “10” marcó su doblete en los 67′. La defensa despejó mal en dos ocasiones, y Lautaro Palacios habilitó al talentoso zurdo, quien definió con tranquilidad ante el achique del arquero argentino.

Recién ahí, el técnico cruzado dispuso los ingresos de Diego Buonanotte y César Munder, pero a esa altura Coquimbo ya estaba muy cómodo con cómo se estaba jugando el duelo en su cancha. A ambos les costó muchísimo encarar y poder demostrar su habilidad y velocidad.

Por lo mismo, no hubo espacio para ilusionarse con el empate luego del derechazo de Aued que se transformó en el descuento en los 89′. La Católica perdió merecidamente en su peor partido del año, se quedó en 42 unidades, y esperará a que Unión Española no derrote este jueves a Wanderers para seguir liderando en solitario el Torneo Nacional 2020.