Lateral y delantero, figuras en el segundo semestre que se coronó con la copa del Bicentenario, hablaron con Radio de la Cato.

Dos de los mejores refuerzos que tuvo Universidad Católica en el segundo semestre de 2010, cuando Juan Antonio Pizzi reemplazó en la banca a Marco Antonio Figueroa, fueron Juan Eduardo Eluchans y Roberto Gutiérrez.

El primero se consolidó como lateral izquierdo titular y marcó, en Calama, el gol más gritado en la ruta al título. El “Pájaro”, en tanto, convirtió 14 tantos y fue inamovible desde su retorno de México.

Ambos conversaron con Radio de la Cato respecto a esa coronación, los siete triunfos consecutivos y la relación con el técnico que terminó levantando el trofeo en San Carlos ante Everton.

ELUCHANS:

“Cuando le ganamos a Cobreloa sabíamos que seríamos campeones. Veníamos mucho que mejor que Colo Colo, y no teníamos dudas de que en una final los superábamos. Teníamos muy claro de que, en la última fecha con Everton, no podíamos ni siquiera empatar”.

“Hubo un ambiente de mucha euforia esa jornada en San Carlos. Fuimos una aplanadora, porque estuvimos mentalizados en ganar desde que salimos del hotel hasta que llegamos al vestuario”.

“Después de la derrota en el Monumental tuvimos una charla con Pizzi. Nos dijo que nos preocupáramos de ganar lo que quedaba, que si eso pasaba íbamos a ser campeones. Sabíamos que en el algún momento ellos iban a ceder puntos, estuvimos siempre muy unidos y, en un momento, nos dimos cuenta de que estábamos muy bien y Colo Colo mal”.

“Siempre vi a Juan con confianza de que el título se podía lograr. Cuando le ganamos a la U, estoy seguro de que le metimos miedo a Colo Colo para las dos fechas finales, porque ratificamos que veníamos muy bien. Eso se demostró en Calama y con la derrota al día siguiente de ellos en Rancagua”.

GUTIÉRREZ:

“Es el título que más he disfrutado, fue un semestre muy bueno para mí porque fui uno de los goleadores del equipo. La ANFP me eligió en el equipo ideal, y El Gráfico me premió como el mejor jugador. Lo voy a recordar siempre, porque en un minuto se vio muy lejano”.

“Fue una revancha, en 2009 me fui con el sabor amargo por la final que perdimos con Colo Colo en Santa Laura. Fueron dos partidos muy complicados, y lastimosamente no pudimos sostener el nivel que habíamos mostrado en ese torneo”.

“Marco Antonio es más cercano al jugador, conversa más. Juan Antonio es muy distinto, hablaba lo justo y lo necesario. El que llevaba la batuta era Fleitas (el preparador físico). Con sus formas, ambos son muy buenos entrenadores y lo han demostrado”.

“No podría poner en palabras lo que sentí en la última fecha ante Everton. Ver San Carlos lleno, ganar con nuestros hinchas y poder dar la vuelta olímpica después de cinco años, cuando estuvimos 10 puntos abajo, fue una emoción tremenda. Fue mi primer título con el club que me formó y es el más importante. Es algo que no se puede describir”.