Estadio San Carlos de Apoquindo

El elenco de Gustavo Poyet volvió a sumar de a tres tras la derrota ante Audax, aunque el funcionamiento dejó muchísimas dudas.

Tras la derrota del sábado pasado ante Audax Italiano, Gustavo Poyet remarcó que tenía que aprender de los errores cometidos en Rancagua. Sin embargo, y pese a vencer 2-1 a Curicó, el funcionamiento de Universidad Católica dejó muchísimas dudas.

El uruguayo sorprendió con la formación inicial. De partida, cambió el esquema a un 4-4-2, con Diego Buonanotte y Gonzalo Tapia en las bandas, dejando a Diego Valencia centralizado para acompañar a Fernando Zampedri.

De arranque se salvó la Católica por un error del VAR. Byron Oyarzo arrancó en posición lícita después de un contraataque y definió colocado ante la salida de Dituro, pero José Cabero, a instancias de la asistencia referil, lo anuló por offside a los dos minutos.

No fue bueno el primer tiempo del tricampeón en lo que al juego se refiere. Ignacio Saavedra y Luciano Aued quedaron aislados en el medio campo, teniendo pocas opciones de pase para poder salir con claridad. En eso influyó la presión alta de los “Torteros”, con una correcta labor de sus laterales y volantes para resguardar los costados.

Apostando a los balones largos, a la Católica le quedó grande la cancha y no tuvo prácticamente construcción de fútbol asociado. No extrañó, entonces, que el 1-0 llegara por un pelotazo cruzado. Tapia la recuperó, Aued lo habilitó de gran forma a Buonanotte y el “Enano” celebró con un derechazo abajo en los 11′.

Lo mejor del cuadro estudiantil llegó en los pies del formado en River. Fue el único que tuvo la calidad para encarar, hacer jugar a sus compañeros y desequilibrar con su talento individual de mitad de cancha en adelante. De sus pies, claro está, nació el segundo gol.

Comenzó a correr en tres cuartos de cancha y, al llegar al área, la abrió para José Pedro Fuenzalida en la derecha. El “Chapa” centró y Fernando Zampedri anticipó a Martín Perafán de cabeza en los descuentos de esa primera etapa.

Toda la tranquilidad que hubo en esos 45′ iniciales, porque Matías Dituro casi no intervino, se transformó en un sufrimiento que pareció eterno en la segunda mitad. Más aún cuando la visita descontó en los primeros minutos, mediante una definición de Leandro Benegas luego de que el arquero cruzado diera rebote ante un cabezazo de Ronald de la Fuente (53′).

Replegándose poco a poco, el DT charrúa intentó volver a controlar la zona media con el ingreso de Marcelino Núñez por Tapia, pero erró con la salida de Buonanotte y el ingresó de Gastón Lezcano. Aunque por momentos la UC se adueñó de la pelota, lo cierto es que la media hora final fue toda del conjunto “Tortero”.

Y apareció el mejor golero de todo el fútbol chileno para sostener el resultado que sería definitivo, con dos atajadas memorables: La primera tras un cabezazo de Fernando Coniglio, y en la segunda sacando un zapatazo de Pablo Parra del ángulo.

Nueve puntos de 12 tiene Universidad Católica en el arranque del Torneo Nacional 2021. Gustavo Poyet ha ganado cuatro de los cinco partidos dirigidos. Los resultados acompañan, pero por ahora el rendimiento colectivo del equipo sigue estando al debe.